domingo, 27 de marzo de 2016

EL ETERNO LÍO DEL TRANSPORTE

Uno de los principales cambios al volver a la U es tener que adaptar horarios para salir más temprano de la oficina y llegar a tiempo a clase (o al menos eso intento).

Como no tengo carro, y desconocía las rutas disponibles para llegar a la universidad, los primeros días llegué MUY tarde a clase. Después de intentar buses, colectivos, trasbordos, caminatas y costosas carreras en taxi, finalmente descubrí lo que más temía: quisiera, o no quisiera, iba a tener que empezar a ser usuaria frecuente del “maravilloso” Sistema Integrado de Transporte Público SITP y del TransMilenio.

Supongo que así debe ser cuando quedas atrapado en la jungla, o perdido en el desierto:
Empezar a adaptarte a lo que hay, aprovechar lo que ofrece el medio, e intentar sobrevivir con dignidad.  

DÍA 1, miércoles 
Como en la Internet los mapas de las rutas no los entiende nadie, decidí aventurarme a esperar en el primer paradero que encontré. 
El bus pasó rápido, y aunque no había asientos disponibles, no me tocó apretujada como una sardina.
.... Esto no parece tan malo como dicen...

DÍA 2,  jueves
Hoy el bus pasó absolutamente repleto. Apenas se detuvo en el paradero, una horda desesperada se abalanzó como si no hubiese un mañana. En la mitad del recorrido, el señor motorista hizo un frenazo tal que todos los pasajeros le hicimos la venia al semáforo, y me pegué muy duro en el brazo.
... Esto me empieza a caer mal....

DÍA 3, viernes 
Mismo bus repleto, misma horda desesperada.
Empiezo a pensar que el feminismo es muy malo, y añoro aquellos tiempos en que los caballeros le cedían el puesto a las damas desvalidas que van todas entaconadas después de un largo día de trabajo, cargando una cartera que pesa una tonelada.

Llego a la conclusión que tanto me temía: este servicio no es malo, es perverso.... Mañana cambio de paradero y de ruta y ruego al Cielo para poder ahorrar y comprarme el auto volador que lanzará en 2017 una compañía eslovaca.... Si es que de aquí a allá no nos hemos enloquecido todos los bogotanos.


CAMBIOS Y MÁS CAMBIOS

Listo !!!

Después de varios años de soñarla, planearla y ahorrar para poder pagarla, por fin pude empezar la tan anhelada Especialización.

Este proceso va acompañado de varios cambios en la vida de uno. Cambios en los horarios (adiós fines de semana relajados), cambios en las relaciones sociales (adiós salidas a cine, restaurantes, etc.) y en las relaciones familiares (mamá, lo siento mucho, pero no puedo acompañarte a comprar las telas que necesitas, porque debo terminar de preparar la exposición), cambios en la salud (adiós comer a tus horas y adiós al entrenamiento)… en fin, cambios y más cambios.   

Algunos de estos cambios son duros, especialmente cuando trabajas de sol a sol y en tu empresa no son muy colaboradores que digamos; así tú les jures que cuando te gradúes como Especialista en Comunicación Organizacional serás “un aliado estratégico que hará grandes aportes al desarrollo de la compañía”, y otros carretazos similares.

El objetivo de este blog es narrar las peripecias que una persona del montón, una alumna “x” como yo - y como miles y miles de estudiantes -  debe atravesar cuando decide volver a la Universidad después de varios años de haber conseguido el cartón (perdón, el diploma) profesional.